En plena selva alta del Perú existe una ciudad donde puedes comer strudel de manzana casero, tomar cerveza artesanal de receta europea y comprar embutidos siguiendo tradiciones que trajeron inmigrantes austriacos hace más de 150 años. Esa ciudad es Oxapampa.
En 1857, familias provenientes del Tirol austriaco y otras regiones de Europa central llegaron a esta zona de la selva alta atraídas por promesas de tierras fértiles. Sus descendientes construyeron una comunidad única que fusionó la técnica culinaria europea con los ingredientes amazónicos de la región.
Strudel de manzana: Elaborado con manzanas locales según receta original austriaca.
Embutidos artesanales: Jamones, salchichas y chorizos elaborados con cerdo local siguiendo métodos de curación europeos.
Trucha en todas sus formas: Al horno, a la plancha, en ceviche. Es el plato insignia de la ciudad.
Quesos artesanales: La tradición quesera europea sobrevive en las granjas de los valles.
Cerveza artesanal: Varias cervecerías producen lagers y ales siguiendo recetas traídas de Europa.
Cada año Oxapampa celebra su propio Oktoberfest. Música folclórica europea, danzas tradicionales, cerveza artesanal y gastronomía de fusión en un ambiente que parece sacado de una postal bávara… pero rodeado de selva tropical.
La identidad cultural única de Oxapampa genera «diferenciación de destino». No es un destino más de selva. Es un destino único, irreplicable, con historia y gastronomía que no existen en ningún otro lugar del mundo. Eso se traduce en turismo premium y valorización sostenida de los terrenos.